Las pruebas físicas de la Guardia Civil son una parte eliminatoria del proceso de acceso. No vale solo con estudiar el temario y llegar bien al examen teórico: si no superas los mínimos físicos exigidos, quedas fuera. La propia Guardia Civil indica en su información oficial cuatro ejercicios concretos: velocidad, resistencia, fuerza del tren superior y natación.
Lo que suele hacer caer a muchos aspirantes no es que las pruebas sean imposibles, sino prepararlas tarde, entrenarlas mal o confiarse por tener una forma física “normal”. Aquí lo importante no es solo conocer las marcas mínimas, sino entender qué se evalúa, cómo entrenarlo y desde cuánto margen conviene llegar.
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Ejercicio aeróbico que mide la capacidad de resistencia cardiovascular. Es habitual que se realice en pista con controles de tiempo por vuelta. No es una carrera de fondo, pero sí exige una buena base de resistencia y técnica de carrera.
Las pruebas físicas están pensadas para comprobar que el aspirante puede afrontar con solvencia una exigencia física básica dentro del proceso selectivo. No se busca un perfil de alto rendimiento deportivo, pero sí un nivel suficiente en velocidad, resistencia, fuerza y soltura acuática.
La Guardia Civil las define dentro de las pruebas selectivas de acceso a la Escala de Cabos y Guardias.
Estas pruebas forman parte del proceso selectivo de acceso a la Escala de Cabos y Guardias.
La Guardia Civil publica cada convocatoria y su documentación oficial en el portal de ingreso y en el BOE, donde se concreta el desarrollo del proceso y los requisitos vigentes.
En 2026, además, la Guardia Civil ya ha adelantado una oferta de 3.240 plazas para esta escala, aunque la convocatoria anual concreta se publica aparte.
Estas pruebas son son eliminatorias, no vale compensar una mala marca con una buena nota en otra parte. Existen unos mínimos oficiales concretos por prueba.
Porque entrenar tarde penaliza mucho: fuerza, técnica de carrera y natación no suelen mejorar bien en pocas semanas. Llegar justo a esta prueba aumenta el riesgo de fallo. Lo más sensato es preparar estas pruebas para ir por encima del mínimo, no para rozarlo.
Las pruebas físicas constan de cuatro ejercicios, que deben superarse de forma consecutiva el mismo día. Si el candidato no alcanza el mínimo exigido en una de ellas, queda eliminado del proceso.
A continuación, se indican las marcas mínimas habituales según las últimas convocatorias:
Son mínimos, no objetivos ideales: llegar justo aumenta mucho el riesgo de quedarte fuera.
No conviene entrenar solo para pasar por poco. Lo inteligente es preparar margen. Hay que revisar siempre la información oficial vigente; la Guardia Civil publica las referencias del proceso en su portal de ingreso y en su área de preguntas frecuentes.
Es una carrera corta en pista y debe completarse en un tiempo máximo de 8,30 segundos para hombres y 9,40 segundos para mujeres. La Guardia Civil indica que hay un único intento.
Es una carrera de 1.000 metros en pista que debe completarse en un tiempo máximo de 4 minutos y 10 segundos para hombres y 4 minutos y 50 segundos para mujeres. Según la Guardia Civil, también se realiza con un único intento.
La Guardia Civil la describe como una prueba extensora del tren superior y fija un mínimo de 18 flexiones para hombres y 14 para mujeres. En este ejercicio se permiten dos intentos, espaciados para favorecer la recuperación.
Consiste en recorrer 50 metros en piscina, con estilo libre y sin apoyo, en un máximo de 70 segundos para hombres y 75 segundos para mujeres. La Guardia Civil recoge un único intento.
La planificación del entrenamiento debe adaptarse a tu estado físico actual. No es lo mismo partir de una buena base que empezar desde cero. A continuación, algunas recomendaciones según el perfil del aspirante:
La clave no es hacer mucho, sino repartir bien el trabajo. Una semana bien montada suele dar mejores resultados que sesiones intensas sin orden.
Una frecuencia razonable para muchos aspirantes está en 4 o 5 días por semana, repartiendo carrera, fuerza y natación.
Como orientación general encaja para una preparación equilibrada, aunque siempre hay que adaptarse al nivel en el que estás.
No hay un plazo fijo que sirva para todos.
La necesidad real depende del punto de partida, de la regularidad y del margen con el que quieras llegar. Lo que sí está claro es que confiar en preparar estas pruebas en las últimas semanas suele ser una mala estrategia.
Sí. La Guardia Civil recoge marcas mínimas distintas por sexo en velocidad, resistencia, flexiones y natación.
Según la página oficial, velocidad, resistencia y natación tienen un único intento. En la prueba extensora del tren superior se permiten dos intentos, con recuperación entre ellos.
La Guardia Civil indica que la prueba se realiza con estilo libre.
La estructura básica de pruebas y la información oficial actual están publicadas por la Guardia Civil, pero la referencia definitiva siempre debe ser la convocatoria vigente y la documentación oficial del proceso.
En el portal oficial de ingreso de la Guardia Civil, en su sección de preguntas frecuentes y, cuando se publique, en la convocatoria oficial en el BOE.
👉 Superar las pruebas físicas: constancia, método y disciplina 🚀
Las pruebas físicas no son insuperables, pero sí exigen preparación específica, planificación y una actitud constante.
Entrenar sin una estrategia clara, confiarse en exceso o empezar demasiado tarde son los principales motivos por los que muchos aspirantes no superan esta fase.
Con una rutina adecuada, una progresión bien medida y el control de los tiempos desde el inicio, cualquier opositor puede alcanzar y superar las marcas exigidas. Superar las pruebas físicas no solo te permitirá seguir en el proceso, sino que también mejorará tu confianza, tu capacidad de concentración y tu rendimiento en el resto de pruebas.